Aprovechando el desastroso momento en México para ser una de las tres sedes del Mundial 2026, llegó Diego Luna a la oferta de Netflix con esta película que apenas roza el contexto político de la edición de 1986 de la justa futbolera. En otras palabras, y para acabar pronto, esta película dirigida por Gabriel Ripstein le apostó a una comedia ligera que divierte; sí, tiene buenas puntadas, claro…
Aprovechando el desastroso momento en México para ser una de las tres sedes del Mundial 2026, llegó Diego Luna a la oferta de Netflix con esta película que apenas roza el contexto político de la edición de 1986 de la justa futbolera.
Aprovechando el desastroso momento en México para ser una de las tres sedes del Mundial 2026, llegó Diego Luna a la oferta de Netflix con esta película que apenas roza el contexto político de la edición de 1986 de la justa futbolera.
En otras palabras, y para acabar pronto, esta película dirigida por Gabriel Ripstein le apostó a una comedia ligera que divierte; sí, tiene buenas puntadas, claro, pero no se acercó al gol precisamente por falta de carácter debido a un guion bastante flojo escrito por Daniel Krauze.
Así, lo que pretendió ser una sátira con Martín de la Torre (Luna) como protagonista no logra la meta, a pesar de ser un personaje memorable por su falta de escrúpulos y sus enredos con su pareja Susana (Karla Souza) y su poderoso benefactor, Emilio Azcárraga (Daniel Giménez Cacho).
De la Torre es básicamente un “don nadie”, pero su narcicismo no le permite verlo. Vaya, puede con Kissinger y más, sobre todo con el respaldo de Azcárraga y esa suerte del mexicano que se traslada hasta la selección capitaneada por Hugo Sánchez (Memo Billegas).
En realidad lo que aquí funciona es Luna, Souza y Giménez Cacho aunque el primero de esta lista es quien lleva esta historia a su fin a buen ritmo, con locuras, ataques de egoísmo, riesgos imposibles de tomar y, pues, con el balón en la punta del pie hasta que aparecen los últimos créditos. ***
Punto final.- Hay que ver “México 86” ahora. El contexto le ayuda.
Publicidad
Cultura – Semanario ZETA

